Ya he realizado mi tratamiento ¿y ahora qué?. ¡La organización es la clave!

Tanto como si es la primera vez que te expones a un tratamiento o eres una paciente habitual, es recomendable tener unos cuidados mínimos para mantener un margen de seguridad y obtener los mejores resultados de tu tratamiento.

Entender cómo se comporta tu cuerpo después de los tratamientos te familiariza con los signos esperados “dentro de la normalidad” y te ayudará a identificar posibles signos de alarma. Saber que cuidados debes mantener te ayudará a evitar factores de riesgo.

Comprender que inmediatamente después de tus tratamientos empieza un proceso inflamatorio es importante. La inflamación es la forma como nuestro cuerpo se repara después de cualquier agresión o lesión. Gracias a un enciclopedista romano llamado Celsus (25 AC – 50 AD), sabemos desde hace siglos que este proceso naturalmente es acompañado de enrojecimiento, calor, dolor y aumento de volumen en la zona afectada.

Esta reacción inflamatoria se considera normal y es responsable de que puedan existir de forma transitoria pequeñas asimetrías , enrojecimiento de la piel, hematomas, disconfort al tacto, dolor de cabeza, dolor al masticar o con otros gestos faciales que involucren la zona tratada. Pero tranquilos,de suceder estarían presentes solo los primeros días. Por esta razón, es prudente e inteligente evitar compromisos sociales importantes durante los primeros días después de tu tratamiento. Una vez desaparezca el proceso inflamatorio, notarás la energía, vitalidad y alegría que luce tu rostro así como la sensación de bienestar atribuida.

El nivel de inflamación, dependerá mucho de los cuidados que mantengas sobretodo en las primeras 24 horas después del tratamiento. Debes evitar aquellas actividades que promuevan la inflamación (pro inflamatorias) ya que pueden acentuar y prolongar los signos físicos.

Yo recomiendo evitar durante las primeras 24 horas:

• Actividad física exhaustiva.

• Ingesta de alcohol.

• Ingesta de sustancias estimulantes u otros tóxicos.

• Exposición solar prolongada.

• Fuentes de calor directo: saunas, piscinas, rayos uva, vahos, vapor.

• Baños en piscinas.

• Comprimir la zona tratada.

• Maquillaje durante las primeras 24 horas.

• Acostarte durante las primeras 4 o 6 horas.

• Aplicar sustancias irritantes (alcohol, tónicos faciales, perfumes, aftershaves).

Recuerda, la respuesta inflamatoria es variable de individuo a individuo, pero siempre está presente de mayor o menor grado. Suele ser más evidente durante los primeros tres a cinco días y luego va disminuyendo gradualmente hasta desvanecer en su totalidad. En mi experiencia, una vez transcurrida la primera semana, suele haber cedido hasta un 80%.

Ten en cuenta estos consejos y no tendrás que verte en apuros en momentos importantes de tu vida como pueden ser: la boda de un ser querido, una primera cita, relacionarte con tus suegros por primera vez, y ni hablar de compromisos laborales; solo por mencionar algunos escenarios frecuentes.

Si te ha gustado este contenido, mantente atento que en mis próximos post estaré hablando sobre signos de alarma, como reconocerlos y qué hacer en el caso de que estén presentes. Te invito también a que me transmitas cualquier interrogante que tengas. Estaré encantado en orientarte y ayudarte.

¡Saludos!

Dr. Carlos Zito

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